
Da la sensación que el tiempo está detenido en el Fútbol Nacional y que volvemos a cometer los mismos errores una y otra vez, donde los dirigentes la ANFP no paran de facturar con la pobre Premier chilena, y nos olvidamos de nuestro chicos de proyección, de todas las categorías y obviamente del fútbol femenino, que parece un lastre, una molestia para los dirigentes más que un plus para que nuestro deporte favorito siga creciendo.
Pero como algún tiempo pasado fue mejor, luego del maracanazo, con gillete incluida del “Condor “Rojas”, que no sólo cortó su frente , sino que desangró a generaciones de jóvenes que soñaban con pelear por volver al mundial de Italia 90 o U.S.A. 94, pero no, una vez más esto fue borrado por las malas prácticas de una generación buenísima que terminó con el “León” Astengo sacando al equipo del Maracaná, y de paso, de la posibilidad de competir en cualquier competencia internacional por varios años más a nivel adulto.
Pero como en toda película clase B y de mala calidad, siempre hay héroes que salvan la plata y la dignidad de todo un país. Y esos fueron los chicos de la Sub 17 de Japón, que solos frente al mundo, comandados por el gran ex jugador y DT Leonardo “Pollo” Véliz, nos hizo trasnochar hasta las 5 de la mañana con un grupo de pequeños cracks, de apellidos, Galaz, Herceg, Valle, Salas, Poli, Rozental, Osorio, Tapia, Lobos, Garrido y Neira entre muchos otros, quienes nos devolvieron el alma y el orgullo por “La Roja”, consiguiendo el tercer lugar de ese mundial que 30 años después aún palpita en nuestros corazones.
¿Pero qué hicieron los dirigentes con esos cracks?, ¿Los protegieron a sus 16 años?, ¿les dieron ayuda profesional? ¿Los contuvieron de la locura de un medio anémico de triunfos rojos?, ni lo uno ni lo otro, los dejaron solos a su propia suerte donde algunos destacaron más que otros, pero no fue culpa de ellos, ¿O quieren que les haga una lista de los procesos de inferiores que han quedado botados porque sus entrenadores o gerentes no nacieron para esto, y sólo lo ven como un salto para el fútbol profesional?. No tenemos más que esperar un milagro para el futuro.








