
Tanto en Chile como en el Mundo, las Apuestas Deportivas, han llegado para quedarse. Siempre ha existido un nexo entre arreglos de partidos y apuestas, o peor aún, entre crimen organizado y apuestas. Muchos creen que donde hay apuestas, hay trampa. Algunos casos famosos no han hecho más que confirmar esta premisa. El Calcioscommesse de 2011, Bochum 2009 o Hoyzer 2005 son los más reconocidos, donde entidades deportivas, deportistas y árbitros, han sido protagonistas de estas prácticas ilegales. Muchos deportistas de poco status, o de ránkings irrelevantes, han sentido la tentación de dejarse perder por una bolsa millonaria de dinero. Más allá de estos antecedentes, hoy nos enfocaremos en las apuestas deportivas online, que han entrado impetuosamente en nuestro mercado deportivo.
El mercado de las apuestas deportivas movió USD66,98 mil millones en 2020 y USD80 mil millones en 2021. El crecimiento entre 2022 y 2028 será de un 10% anual sostenido. Gracias a los eSports, durante la Pandemia, las apuestas deportivas aumentaron sus flujos. El Fútbol representa un 30% del total de apuestas a nivel global, y para graficar esto, podemos decir que las empresas de apuestas deportivas están presentes en el 19% de las principales camisetas del Fútbol europeo. El mercado más grande es el europeo y el más pequeño, Sudamérica.
En Chile, siguen operando fuera de la ley, pero ya son una realidad. Actualmente está en discusión un proyecto de ley que pretende regularlos y legalizarlos. Auspician a prácticamente todos los equipos del Campeonato Nacional y mueven alrededor de USD150 millones al año. El Gobierno pretende recaudar más de USD50 millones anuales tras la aprobación de esta regulación. Los griegos Betano están con la U, la sueca Betsson con Colo Colo, la francesa Betway, con Calera, Everton, Ñublense, Audax, la estonia Coolbet con la UC, Unión, Magallanes, etc.
En el futuro, es probable que el impulso de tecnología IA y Blockchain sigan estimulando el crecimiento de este mercado, que nos guste o no, ha llegado para quedarse.

